21.5.13

Música para la Claudia

No sé ustedes, pero esta redactora sufre mucho con la Claudia. (No pregunten a esta altura de Revista Cotorra qué es la Claudia porque no pienso responder). La imagen que más se ajusta a mi padecer es la de tener un enano en el útero retorciéndomelo (oh, amo las sobreesdrújulas) desde adentro con una tenaza. No, no es endometriosis, así que no hay tratamiento ni cirugía que pueda ayudarme. El dolor sólo pasa con ketorolac, gloria y loor para esta droga amiga de nuestras lectoras, indicada para dolores serios como por ejemplo los posoperatorios.

Hola, soy la misma que escribió sobre las toallitas femeninas de tela y si todavía no escribí sobre homeopatía es porque no tengo tiempo, así que se podrán imaginar que los fármacos no son mi droga preferida. Pero este dolor que no amaina con nada me volvió fan del ketorolac bendito, recetado por mi ginecóloga después de probar y descartar otros medicamentos. Con el correr de los años creo que me fui acostumbrando a él, y si antes una sola pildorita sublingual me mantenía a salvo el primer día de la Claudia, desde hace un tiempo tengo que agregar una segunda dosis horas después. Entonces, hay que ser muy juiciosa en el uso de esta maravilla de venta libre de la que no estoy haciendo ninguna apología, señor juez. No ando tomando ketorolac preventivamente y si no lo tengo a mano justo en el momento en que comienza el dolor, si dejo que el enanito sádico de las tenazas se acomode en mi interior y dé inicio a su faena, entonces entre la toma y el alivio pasa mucho tiempo, hasta más de una hora, y ahí no hay nada que hacer. Nada. Nada más que sufrir.

Bueno, no, nada no. Hay un rayo de esperanza, querida lectora. Hay algo que puede hacer la vida mínimamente más vivible mientras esperamos que el fármaco de nuestra preferencia surta efecto. Y ese algo es La Música.

A mí me funciona el indie/instrumental, me funciona que si tiene letra sea en inglés y me funciona que suene muy pero muy bajito. Escuchar con atención la música, tratar de sumergirme en ella y dejarme arrullar para despertar después sin dolor, flotando en las mansas aguas del ketorolac.

A continuación, mis favoritos:

Encabeza la lista Fleet Foxes. Tiene algo como de endometrio explotando, no me lo van a poder negar:




José González, voz y guitarrita:






Air y sus sonidos acuáticos muy adecuados para acunar a la Claudia:





La voz grave de Bill Calahan es un bálsamo para los oídos de la Claudia:



S. Carey, nada del otro mundo pero el random necesita también de estos momentos de relleno:




De Santiago Vázquez, el disco "Mbira y pampa". Ojo, el volumen tiene que estar muy bajo para que la chapita de la mbira no te vuelva loca, querida amiga que estás in pain:



La excepción que confirma la regla de la letra en inglés. El robot bajo el agua es indie, es argentino y a mi Claudia le encanta. Éste es un temazo largo para dormirse antes de que termine:



Por último, una traición a tanto post de la Policía de la Moda Cotorra. A mi Claudia le gusta She & Him, pero acabo de descubrir (no llevo la batuta de la descarga ilegal de música en mi hogar y este post me llevó a indagar en cosas que habitualmente delego) que la cantante no es otra que la Reina de las Mosquitas Muertas Zooey Deschanel. Shame on you, Claudia! Nos despedimos con un video insufrible de la tarada de Zooey (¡qué nombre de tarada!), porque la Claudia también es esta rabia, por más que intentemos distraerla:




17.5.13

Colombia por entregas: Bogotá en Abril, lluvia para mil.

En Bogotá hace frío, está a 2600 MSNM y llueve casi todo el tiempo. Hay un momento que te preguntás ¿esto es venir al Caribe? ¿Tamos locos? Pero es sólo el principio, después viajás dos horas y estás en la bola caribeña de calor y humedad.
La capital tiene tres puntos estratégicos a visitar: El museo Botero, el museo del Oro y el baririo La Candelaria.
El museo Botero es muy lindo y la casa donde lo hicieron es espectacular. Si además, como en mi caso, no conocés Europa, hay un Picasso y un Monet.

Los gordos de Botero se ve que comían esto, al final se supo

Casa del Museo Botero
El Museo del Oro es muy impresionante, pero como yo soy bruta, ya se sabe: Vi una argolla, dos balsas y tres vasijas y me era suficiente, cuando nos faltaban como cuatro salas.

Museo del Oro
El barrio La Candelaria es muy antiguo y combina arquitectura colonial con modernista, francesa y barroco. Mi problema es que no tengo la menor idea de cuál es cada uno y las diferencias entre sí. No obstante lo cual, es hermoso para caminar, pero supongo que alguien que sabe más de historia o de arquitectura, puede sacarle más jugo.

Calles de La Candelaria
Plaza Principal de La Candelaria


Lo que más me impacto fue la otrora iglesia de Santa Clara, que ahora es sólo museo.

Techo de la Iglesia de Santa Clara
Subiendo al cerro se puede ir a Santa Catalina, que es una iglesia con un restaurante que dicen que se come muy rico. Pero, pero, claro, como siempre llueve, hay que tener mucha suerte para ver algo desde arriba. Lo bueno es que podés subir hasta la mitad y ver el edificio donde vive Shakira. El avistaje de famosos es una práctica que no se detiene ni en vacaciones. Pero no la vi.
Dato fundamental: hospedarse en el centro, donde están todos ls atractivos. Si bien no hay muchos hoteles, y son medio vetustos, zafás de lo que en términos colombianos es el trancón. Uno no sabe lo que es un caos de tránsito hasta que tarda dos horas para ir a cualquier lado. Mi teoría porteña indica que no conocen más que la avenida prinicpal, porque parece que todos los autos del mundo se concentran ahí. Y cuando alguien osa proponer desvío, la respuesta es que no es posible. Enigmático. Hay una especie de metrobus que se llama transmilenio, pero debería llamarse, Subite si podés, va llenísimo en cualquier horario.
El siguiente destino del recorrido fue Villeta. Sólo para que envidien, les quiero decir que es una zona de fincas, donde vas si tenés la grandísima suerte (como yo) que un pariente tenga una. Dos horas de auto y estás ¡en el calor! Pileta de día y de noche, tragos por doquier y ni un sólo mosquito. ¡Que más se puede pedir!

La Finca,. tranqui

En la próxima entrega... El Caribe y la comida, amigos inseparables. 

14.5.13

Trifecta Shampues, Champues, Shampooes, ¿cómo merda es?

No, no son baratos.
Si, se consiguen acá en perfumerías argentinas.
De menor a mayor, la trifecta, arbitraria, claro, es:

Loreal Expert.
Es similar al Kerastase pero sin la rotura de ojete. 

Wella
Buenisimo, viene en super pote , la ultima vez que lo compré salia  $ 200 pero te dura una  vida

BKD.
Para MI, ojo, para MI, lo mejor que hay en el mercado. Los probé todos son excelentes.  La tapita es malisima, se rompe, pero se puede vivir sin tapita, no?
Hola, BKD, si me leen, manden  regalos para las lectoras. 

Dato de color: todas las felices poseedoras de tarjeta Citi Woman pueden comprar estos productos en su peluqueria amiga y recibir el 50% de descuento. Hola Citi, te hago publicidad gratarola. 

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